martes, 7 de agosto de 2007

Un cuento... EN LA SABANA AFRICANA


Paseaban Dotty y Ruth dos mamás leonas, en su acostumbrado encuentro semanal, por la sabana africana...
Dotty: ¿como está tu cachorro
Ruth: fatal, no hay quien pueda con el, es que no lo aguanto!
Dotty: ¿qué ha pasado?
Ruth: La semana pasada, tu cachorro y el mío se fueron juntos al lago y cuando volvió a casa… que horror, no había por donde cogerlo. Lleno de rasguños, sucio, maloliente y alterado como un loco sin parar de hablar. Le he castigado 1 semana entera sin salir, y ahora no me habla. ¿Y tu que hiciste?
Dotty: Cuando llegó a casa le cure las heridas, le ayude a darse un buen baño, hasta que dejarlo blanco como la nieve, peine con cuidado su melena y me senté a su lado a escuchar sus maravillosas locuras… a mi si que me habla.(ABP)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya lección nos has dado a unas cuantas. Lo pondre en practica.gisell

carme dijo...

Hola Aurora, acabo de leer el cuento de la sabana africana. Realmente genial. Todos tendriamos que tomar ejemplo.
Esto perfectamente se debería de aplicar a nuestros hijos.
La mayoría de las veces los castigos y enfados no sirven de nada, es más a veces hacen el efecto contrario. Sin embargo el diálogo, la ayuda y la confianza nos acercan más a nuestros hijos.
Mi opinión, claro está.
Adelante Aurora.
Carme

lydia dijo...

que manera de pensar tan increible,me gusta