sábado, 21 de julio de 2007

La recogida de Toffy

Aun recuerdo el momento en que llegamos al criadero... un montón de emociones se mezclaron dentro de mi. Abrieron todas las jaulas y unos 50 cachorros de Westhys, salieron corriendo como locos, jugando, saludando, todo un espectáculo de alegría. Todos corrían de un lado para otro, algunos escarvaban en la tierra, otros daban saltos,pero uno de ellos... avanzaba unos metros y volvía corriendo a saludarme, y así estuvo durante toda nuestra visita, simplemente... me enamore, aquella bolita peluda me había robado el corazón. En el trayecto de vuelta a casa, lo envolvimos en una gran toalla y sus temblores me hacían conmover. Estoy enferma tengo SFC y FM y cuando Toffy llego a casa, yo apenas tenía mobilidad. Su llanto me hacía entristecer tanto, que cuando no había nadie en casa, me arrastraba por el suelo, hasta llegar a consolarlo y gracias a él, a su fidelidad, a su amor, a su compañía, he vuelto a sonreir.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que hayas vuelto a sonreir. Mi perra Lluna, tambien es una gran compañía.

Jon garcía dijo...

felicidades por tu blog! Llénalo de escritos alegres y tristes y de lo primero que se te ocurra, y así sabremos cómo eres tú. Besos, muchos. Todos. Jon.

Anónimo dijo...

es increible como te una mascota te cambia la vida, te ayuda a hacer amigos, te levanta el ánimo después de un dia atroz en el trabajo. Felicidades por tu página esta padrisima, que dios te bendiga.

Saludos
Ana

joansape dijo...

Va ser molt especial aquell día Carinyo. Un petó